Consiguen segundo lugar en la E1

Ciudad de México.- Con casi 600 vueltas a la pista del autódromo “Hermanos Rodríguez”, la escudería Ponce obtuvo el segundo lugar en la categoría E-1 durante el Endurance 24 horas.

Arturo Ponce, José Luis Hernández, Marco Montoya y Salvador Arizmendi, combinaron estrategia y capacidades para mantener el ritmo y evitar desgastes o posiciones forzadas que les hicieran perder la competencia.

Bajo el mando de Cuauhtémoc Ponce, la escudería estuvo al pendiente del desarrollo de la carrera. Por su experiencia, Arturo Ponce fue el primero en salir para conocer a los adversarios, y es que al combinar varias categorías, cada uno de los 76 autos significaba un reto.

A bordo del auto 37, en colores amarillo y azul, Ponce fue marcando el ritmo de su equipo en la competencia.

Minutos después de las 15:00 horas del sábado 10 de diciembre los motores se encendieron y comenzó el reto de las 24 horas.

En esta ocasión corrieron pilotos de distintas nacionalidades, por lo que la inicio hubo un desfile de banderas ye fue cerrado con la presencia de Santa Claus y dos de sus ayudantes, detalle que emocionó a los niños, y no tan chicos, que estaban en la pista del “Hermanos Rodríguez”.

El sonido local daba las últimas indicaciones mientras los oficiales de pista pedían que el público se retirara de la pista y solamente permanecieran dos mecánicos por escudería y el piloto, que se coloco frente a su unidad para correr a ella, preparar todo y salir a competir.

El tiempo para conocer a los contrincantes arrancó y poco a poco se fueron acomodando las cosas. Las horas comenzaron a avanzar y todo estaba listo para el primer cambio de piloto.

Cada una de las escuderías ya tenía listo todo lo necesario, desde gasolina hasta refacciones para evitar salir de la carrera. En los pits los equipos estaban atentos; algunos daban instrucciones vía radio al piloto y le informaban algunos cambios en las banderas, otros comentaban entre ellos la estrategia y el orden en el que subirían los pilotos.

Por momentos los oficiales de pista no se dieron abasto al momento del cambio de corredores. La parada incluía revisar niveles de aceite, gasolina, frenos, dirección y el equipo escuchaba los comentarios del piloto.

Fue avanzando la tarde, y al llegar la noche ya había algunas bajas. Fallas mecánicas que obligaron a algunos equipos a ausentarse por algunas horas de la carrera.

A las ocho de la noche el cielo se iluminó con un breve espectáculo de pirotecnia que alegró a los asistentes a las suites de las escuderías. Algunas lo aprovecharon para cambiar piloto y otras optaron por avanzar en el recorrido.

Durante la madrugada se notó la baja en los corredores, el sonido de los motores ya no era tan fuerte ni tan constante, incluso, había hasta dos minutos de silencio, lo que indicaba que el número de competidores había disminuido. La luna llena no iluminaba la pista, se notaba menos brillosa, tal vez porque avanzaba hacia cuarto menguante.

A decir de los pilotos, la hora mas complicada es la llamada hora dorada, esa en la que la posición del sol no te permite observar con claridad el camino; por la madrugada, cuando el cansancio comienza a sentirse, y en la mañana, cuando comienza a salir el sol.

El equipo aprovechaba para descansar un rato mientras el piloto cumplía con su turno al volante.

La noche fue larga. Para algunos fue el momento de reparar los autos; los motores rugían en los talleres, lo que indicaba que el problema se iba resolviendo; para otros, el sueño fue difícil de conciliar.

Cada uno de los pilotos informaba de las posibles fallas en el vehículo, desde agarre, dirección, frenado, luces… a final de cuentas no querían salir de la competencia por falla mecánica.

Después de 22 horas de competencia, con una temperatura promedio de 20 grados Celsius, los nervios en algunos equipos comenzó a invadirlos. A partir de ese momento cualquier error podría significar la carrera.

Las horas avanzaron. El reloj marcaba 23 horas de competencia. En las escuderías ya se veía desde felicidad por mantenerse a un mismo nivel, y en otras era la esperanza por avanzar en las últimas vueltas.

Las banderas amarillas alertaban a los equipos. Ninguno quería escuchar que su auto presentaba algún desperfecto.

Por fin, la bandera que indicaba la última vuelta. En ese momento los oficiales de pista fueron rebasado por los equipos, prensa e invitados, que corrieron para ver la bandera de cuadros al momento de que su auto cruzara la línea de meta.

Gritos, abrazos, sonrisas. Los teléfonos celulares en lo alto y en todas partes. Ninguno quería dejar de captar la felicidad y el ambiente de fiesta en una pista de carreras.

Poco a poco los autos comenzaron a ordenarse para ingresar a la zona de pits. Todos festejaban. Los oficiales de pista organizaron el trayecto para que los automóviles pudieran avanzar y se cumpliera con el protocolo.

Minutos después comenzó la premiación. Primero los ganadores absolutos del Endurance 24 horas y después por categorías. Con esta carrera concluyó la temporada 2022.

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